Familia Nintendo, familia feliz


Acabo de recoger mi New 2DS XL, y quiero dar las gracias no a Media Markt, sino a sus empleados en Fontanella / Estruc, porque a pesar de la incidencia "fantasma" con este pedido, cada una de las personas con las que he intercambiado alguna palabra merece un aumento de sueldo. Ojalá fuera tan simple como pedirlo. Llevamos una racha en la que veo mucha amabilidad y cercanía en los comercios, espero que los demás perciban lo mismo de nosotros.


Fui usuario de 3DS en un mal momento, muy pocos de sus juegos me interesaban. Además, el primer modelo, el precioso primer modelo de acabado impresionante y degradados exquisitos, no estaba todo lo bien diseñado que cabría esperar en un producto con un precio inicial de 250 euros. Yo pagué unos 170 en Amazon, hubo un recorte de precio muy grande a las pocas semanas, muchas devoluciones por temas como las bisagras bailongas y marcos inferiores clavados en la pantalla 3D, muchas críticas y confusión. Pero, aún confiando en el saber hacer de Nintendo, el ritmo de producciones de mi agrado era demasiado bajo. Al final, completé Ocarina of Time, le di una oportunidad a Mario Kart 7 y poco después vendí mi consola, una máquina que a mí no me dio ningún problema, pero yo no era perfecto para ella, la malograda Vita me atraía mucho más.



No me paré a pensar que mis hábitos habían cambiado cuando la compré, no supe ver que yo ya no necesitaba una mini consola de bolsillo, sino una en la que pudiera jugar con mucha comodidad, con una muy buena cruceta, grandes pantallas para no cansar mi vista (cada vez más importante, ¡la vida no perdona!), contornos redondeados para sujetarla mejor, un segundo stick para controlar la cámara en los juegos tridimensionales que estaban por llegar; no había que ser un visionario, es un elemento imprescindible para desenvolvernos con soltura. La propia Nintendo, consciente de esto, lanzó aquel artilugio llamado Circle Pad Pro que añadía un segundo circle pad, ¿lo recordáis? Por entonces hice una apuesta ridícula con un amigo, le dije que Nintendo sacaría un add-on con el dichoso stick y me parece que él apostó por consola nueva en un futuro muy cercano.

El resultado fue este curioso artilugio de aquí abajo, una especie de bandeja donde colocar tu 3DS al estilo Mega-CD 2 (no comparo nada más que sus diseños, eh). Acerté simplemente porque la idea me parecía tan disparatada que quería elegir la opción más divertida, ¡y se hizo realidad! Mi buen amigo Iván tampoco iba desencaminado, sí hubo nueva consola, un rediseño de 3DS bautizado con un XL en su nombre y, entre sus mejoras, ser más cómoda por ser más grande. Pero nada más, Nintendo no quiso añadir ninguna novedad destacable, 3DS XL no tuvo segundo stick incorporado sino su propia versión del disparatado pero funcional Circle Pad Pro en tamaño XL.

Algo que tampoco puedo olvidar es la precariedad del servicio on-line de Nintendo por entonces, porque que alguien como yo se dé cuenta (ni siquiera juego on-line) sólo significa lo peor; ¿sabéis dónde están mis compras de la eShop durante aquellos días? En la basura. Tus compras no se asociaban a tu perfil, sino a la consola: si la vendías sin intención de comprar otra maquinita en la que transferir tus juegos digitales, los perdías.





Pero con todos estos inconvenientes solucionados, y una vez superados los problemas a los que yo me enfrenté hace unos años con el primer modelo, 3DS es una gran consola portátil. El único reproche hacia Nintendo es su incapacidad de enamorarme con los diseños iniciales de sus productos, ha pasado una eternidad desde 2011 hasta tener en las manos una portátil que me satisface. La nueva 2DS XL no es un producto de segunda categoría en ningún aspecto (por mucho que su hardware sea anticuado y blablabla), es una consola a un precio que de lanzamiento ya es razonable, ofreciendo justo lo necesario, ni más, ni menos. Después de haber probado la de Gina durante el fin de semana, y comprobar que se adapta perfectamente a mis manos y posturas comodonas, simplemente no me he podido resistir.

Se lo decía a los chicos que me han atendido hoy, no necesito la consola más potente del mercado, lo que me gustan son los juegos de Nintendo de toda la vida, por eso elijo ahora esta portátil. No pueden acertar siempre conmigo, no soy la única persona que les compra videojuegos, nos tendríamos que dar cuenta de que ninguno de nosotros es el centro del mundo. Somos muchos millones fragmentados en franjas de edad, gustos y necesidades diferentes; puede que la 2DS original que yo rechazo sea el juguete más increíble de un niño de 6 años.



Se le critica mucho a Nintendo la cantidad de revisiones que hace de sus portátiles, pero el mayor problema no creo que esté -como digo yo- en no acertar en sus modelos iniciales (GBA y DS tuvieron también mil versiones, esto viene de largo), sino el consumismo irracional que nos empuja a coleccionar posesiones sin pensar si las queremos de verdad. La sociedad nos ha enseñado a vivir en el caprichoso mundo de lo inmediato, un mundo en el que puedes tener todo lo que quieras al instante, comprar, usar y tirar, sin pensar en qué cosas necesitas/te gustan de verdad y qué cosas están de más: lo único que importa es hacer un pedido por la tarde y tenerlo en casa 12 horas después, que para eso has pagado y el repartidor es tu esclavo.

No hay un montón de modelos para que los compres todos, están ahí para que elijas el que más te interesa. Y a nosotros, nos gusta la New 2DS XL, ¡a jugar!

Publicado el 31 de julio de 2017