Lloros, pataletas, odios e infelicidad (o cómo los jugadores se vuelven peores que la industria)


Más allá de los análisis que escribo cuando un juego me ha calado hondo y florece la necesidad de compartir su belleza, no acostumbro a trasladar mis opiniones más personales a Youtube. Han pasado unos años desde que comprendí el valor de esta herramienta, no sabéis la cantidad de cosas que he aprendido gracias al conocimiento que otros compartieron antes, pero nunca me he sentido realmente cómodo, tengo claro que no es como pasear por casa con mis zapatillas de Sonic puestas, y el término ‘youtuber’ todavía me causa extrañeza.

Esto me ha llevado a preguntarme qué es un ‘youtuber’, en qué consiste, porque no lo sé, en serio. Entiendo que uno puede ser muchas cosas en esta vida, desde humorista o crítico de cine, hasta profesor, incluso todas a la vez, una suerte de bombero torero multidisciplinar. He practicado el fútbol durante buena parte de mi vida, pero a nadie se le ocurriría jamás decir que he sido futbolista. Todos los días procuro buscar un hueco para cantar un rato, lo necesito como el aire que respiro, puedo pasar semanas sin tocar mis consolas pero no sin cantar, ¿me habré convertido en cantante sin saberlo? Sí, si subir vídeos a Youtube te convierte en youtuber, yo sin duda soy cantante. ¿Bueno, malo o regular? No lo sé, qué importa, soy cantante. Bah, hoy ando espeso, mejor retomo el hilo...

Solo quería decir que no sigáis a personajes que promueven el odio, no les deis vidilla, ni siquiera les contestéis llevándoles educadamente la contraria. Salvo que él se sienta inferior a los demás, no sé qué empuja a un individuo a menospreciar las opiniones de sus iguales, personas sensibles que merecen todo el respeto del mundo, estemos o no de acuerdo. Yo también fui un chaval joven y criticón, un sabelotodo bien pedante, pero nunca me metí en un foro de videojuegos a insultar a nadie, o reírme con sutilezas indetectables para los moderadores. De hecho, si abandoné un tiempo juegos y foros, no fue por la tenebrosa industria actual, sino por sus jugadores: un montón de maleducados de mierda que crecen hasta debajo de las piedras.

Creo que el estado natural de todos nosotros es estar tranquilos, en paz, respetarnos, no esa mierda que nos venden sobre ser el mejor, machacar a tu oponente y la condenada ley del más fuerte. Está demostrado que niños en aldeas perdidas de la mano de Dios, pueden ser felices con lo poco que tienen. Si un tío de 30 ó 40 tacos debe convencernos cada día de que su PC deja en ridículo a PS4, y lo hace además con un lenguaje inapropiado, esconde un problema tan evidente como serio, porque no es su PC lo que le hace feliz, sino el poseer un objeto que él considera superior al tuyo; un agujero imposible de llenar. No es una crítica hacia los que prefieren jugar en PC, sabéis exactamente de lo que hablo. Si no os habéis percatado, está pasando también entre los usuarios de PS4 y PS4 Pro.

Si quieres jugar a juegos actuales de forma cómoda y asequible, PS4 Slim es en mi opinión la mejor elección del mercado a día de hoy (enero de 2017). Esta consola, que no tiene nada que envidiar a los modelos anteriores, ha estado de oferta rozando los 200 euros. Yo no rechazo el PC, pero por ese precio soy incapaz de montar un equipo que me satisfaga durante varios años, y por supuesto me olvidaría de Uncharted 4, Bloodborne y la belleza hecha videojuego: The Last Guardian. Pero es curioso, porque dentro de los usuarios de PS4, algunos se acaban de destapar empleando las mismas artimañas que ciertos usuarios de PC usaban contra ellos, pues resulta que si no eres un ‘profesional’ de PlayStation 4, no eres nada. Pues nada, a vosotros, espero que los usuarios de PC os sigan haciendo la puñeta los próximos años (NOTA: personalmente me da igual, pero es lo que están buscando).

Yo fui usuario de Saturn y del Spectrum, ¿es que nadie recuerda lo que eso suponía? Mi Outrun de Spectrum era un juego completamente distinto al que veía en los salones recreativos, pero es que tampoco con Mega Drive disfruté exactamente del mismo juego; no importaba, me lo pasaba genial jugando en casa. Y qué os puedo decir de Saturn, una de las consolas más increíbles pero con peor fama de la historia (bueno, en los últimos años, internet ha hecho que esto cambie). Mi Tomb Raider se veía un poco peor que el de PlayStation, y éste a su vez un poquito peor que el de PC, pero la experiencia final era la misma y todos felices con su juego. En los años 90, casi te sentías agradecido cuando un juego se lanzaba en tu plataforma, aunque para ello tuvieran que modificar la banda sonora, la paleta de colores o recortar los escenarios, sprites y animaciones. ¿Qué coj**** ha pasado? Ahora los juegos son prácticamente calcados de una plataforma a otra, tanto que para encontrar diferencias necesitamos software específico que cuente fotogramas, pero veo multitud de llantos, pataletas e insultos. ¿Nos hemos vuelto locos? Demencia total.

Si alguien ha descubierto en los últimos años que los juegos multiplataforma en PC se ven mejor, es porque ha crecido y ahora posee recursos para comprar uno, no encuentro otra explicación. Ha sido la norma desde finales de los 90, desde que las aceleradoras gráficas comenzaron a proliferar y cualquier juego de consola palidecía a su lado. ¿Recordáis el primer Rainbow Six de PC? Yo sí, a mí me tocó jugarlo en PlayStation. ¿Y las diferencias de FIFA 98 en consola y PC? Saturn ya agonizaba y lo que hizo EA en esta versión fue muy mediocre, pero comparad si podéis el juego de Playstation con el de PC. Siempre ganaba el PC porque podías mejorar sus componentes cuando te diera la gana, sin embargo Saturn y PlayStation arrastraban el mismo hardware de 1994. Las siguientes consolas que llegaron después, sólo consiguieron mantenerse por encima del PC o nivel similar durante un breve período de tiempo, por la misma razón ya mencionada, su hardware no era actualizable.

Me han regalado una PlayStation 4 Slim, encuentro fascinante poder jugar a Fallout 4 con un buen mando tirado en nuestro puf a 2 metros de una gran pantalla, sin invertir 300 ó 400 euros en un PC básico que no necesito. No soy conformista, soy feliz, soy jodidamente feliz. Las novedades bajan rápido de precio, continuamente hay ofertas en juegos digitales, la consola hace muy poco ruido, apenas ocupa espacio y no he de estar presente si alguien en casa quiere jugar, no es mi herramienta de trabajo, no necesita supervisión. ¿Que es aburrido instalar cada disco antes de empezar la partida por primera vez? Sí, pero también me ocurriría lo mismo si decidiera jugar en PC. Es un mal menor, esos 10 ó 15 minutos los puedo aprovechar para ponerme a gusto, preparar comida o asearme.

Antes del lanzamiento de PlayStation 3, me adentré en la era HD con una TV SHARP para jugar en mejores condiciones. Abandonar mi vieja tele de tubo de 21 pulgadas fue muy impactante, lo percibí como un cambio mucho mayor que el de resoluciones tan extraordinarias como los 4K actuales. Para mí no es el momento de cambiar de televisión porque la mía funciona, pero si un día lo hago, no compraré una televisión peor, ¿o vosotros sí? Si mi tele se estropea, compraré lo que haya disponible en ese momento, llámese 4K o 20K, me da igual. Lo que no puedo pretender es que los avances tecnológicos se paralicen porque yo esté la mar de bien con mi 46” pulgadas a 1080p, ni llamar gilipollas a quien hoy compre una tele nueva con más resolución que la mía. Es más, incluso si alguien se compra una TV 4K sin entender de resoluciones, tampoco por eso va a ser un imbécil, puede ser una persona maravillosa a la que esa característica le traiga sin cuidado. Pensemos mejor de forma positiva, gracias a él algún día tendremos una TV increíble por una cuarta parte de lo que pagó.

Todo esto de los 4K lo digo porque también hay un frente abierto en contra de PS4 Pro. Los 4K se notan, se notan bastante si se dan las condiciones adecuadas de pulgadas y distancia a la que juegas. ¿Me merece la pena? A mí no, es un no rotundísimo, no me compensa pagar más mientras sean consolas que comparten los mismos juegos, las mismas vivencias al fin y al cabo. Pero no podemos opinar por los demás, ni llamar tonto a quien pueda permitírselo, no estamos en su pellejo, no sabemos cómo percibe él esos cambios durante la partida. Por ejemplo, aunque yo no me quejo nunca del frame-rate salvo en casos muy graves, a mí me encanta que los juegos corran a 60fps, jugaría muy bien a determinados títulos a 720p si así me ofrecieran una acción más fluida. Sí, en 2017 no me incomodaría jugar a 720p o 900p a cambio de tasas más agradables para mi vista. Hay casos y casos, juegos y juegos, personas y personas. Prefiero velocidad de respuesta y fluidez antes que calidad de imagen pero, ¿por qué mi opinión debería ser la acertada? No lo es, es sólo mi opinión, una más entre millones.

Paso bastante tiempo en Digital Foundry, me encantan los análisis técnicos y saber más de cada plataforma, pero no es normal que un enajenado mental, porque no tiene otro nombre, escriba en los comentarios que Xbox One es la mayor basura jamás creada porque en una comparativa, en la que encima hay que hacer zoom sobre capturas estáticas, la imagen se vea más borrosa en esta consola; en cuanto te alejes un poco de la pantalla, te acomodes y te sumerjas en la partida, ese detalle dejará de estar presente. Todas las plataformas poseen ventajas e inconvenientes, debemos elegir la que se adapte mejor a nuestros gustos, y estar tan seguros de nuestra elección que directamente no nos influya lo que digan o hagan los demás. Nadie inteligente gana nada con el mal ajeno, sólo un cerebro perturbado extraerá placer de una situación así. Si eres feliz con tu consola, PC, TV, coche o lavadora, debes permitir y comprender que otros usuarios también lo sean, alegrarte por ellos. La cuestión es, ¿eres feliz? Es la clave de todo este asunto. Si lo de los demás te parece una mierda y siempre necesitas tener razón como si te fuera la vida en ello, está claro que no lo eres.

Esta opinión no es más que un intento de devolver la cordura a todo el que se haga llamar gamer, como esos desconocidos que me aparecen cada día en la portada de Youtube, gente que imagino se dedica a interpretar un papel determinado según les convenga, en un circo tan dantesco y nauseabundo como el de la telebasura, protagonizado por personajes histriónicos desesperados por llamar la atención debido a carencias afectivas, ¡no tengo ni idea, ya no sé qué pensar! Si de verdad sientes amor por los videojuegos, demuéstralo. Respeta a los demás, incluyendo a los sufridos desarrolladores, no seas vulgar, critica con fundamento. Y si no puedes, busca ayuda porque creyendo que todo el mundo es tonto a excepción de ti y los que piensan como tú, no sólo te cerrarás muchas puertas que limitarán tu desarrollo personal, acabarás completamente intoxicado.

Publicado el 31 de enero de 2017