Más de 100 seguidores en Youtube y el origen de esta web


Gracias a todos los que visitáis el canal, es una cifra alucinante para mí. Dado mi perfil, por el tipo de persona que soy, y el tipo de contenido que subo, es bastante increíble. Nunca he sido de los que coleccionan amigos en Facebook (ni siquiera lo uso), mis anteriores cuentas de Twitter pasaron años cerradas con candado y, a poder ser, fuera de internet procuro no llamar la atención. Me gusta estar tranquilo, vivir tranquilo, comer tranquilo, jugar tranquilo, leer tranquilo... soy un tipo tranquilo. Pero sí, me hace mucha ilusión que cada vez seáis más los que os interesáis por mis vídeos, que también son vuestros, porque van dedicados a los que amáis este mundillo.

No sé exactamente en qué momento sucedió, ayer imaginé que estaba a punto de llegar a 100 seguidores (esta palabra me gusta más que suscriptores) por las notificaciones que fui recibiendo, pero no esperaba que esa cifra estuviera ya superada. En el único modo posible que un crecimiento de seguidores puede influir en el canal, es en aprender de los errores y seguir haciendo mejores vídeos. Ya tengo pensada la introducción de los dos próximos, serán dos análisis, un juego de Mega-CD y otro de Mega Drive.

El canal, en realidad, nació un poco como experimento. Todo empezó con este blog, una idea para la que reuní a amigos de la infancia: les propuse publicar artículos con los momentos más memorables de los videojuegos. Recuerdo que grabé varios vídeos sobre el inicio de Half-Life 2, puede que aún anden por Youtube en modo privado. También escribí unas líneas sobre Shadow of The Colossus, mi desconcertante sentimiento de absoluta insignificancia ante aquella primera mole de roca que no cabía en la pantalla. La idea gustó a todos, se escribieron breves reseñas sobre Soleil y Castlevania: Symphony of The Night. ¿El problema? La falta de tiempo libre de todas las partes involucradas.

Iba a ser muy difícil mantener un blog y su correspondiente canal actualizados, pero después de haberlo diseñado no me apetecía eliminarlo y quise darle un uso personal. Un uso ridículo, por cierto, que hasta hace poco consistió en publicar mis fotos de Instagram en portada y recuperar análisis que escribí hace la tira de años. No tenía tiempo para más, pero ahora es distinto.

¡Hasta pronto!

Publicado el 7 de abril de 2015