Deadlight (PC)


Sus tintes plataformeros y desarrollo bidimensional son para mí sus puntos fuertes, no me puedo resistir a cualquier juego que se parezca -aunque sea remotamente- a Another World o Flashback. No es memorable pero tampoco está mal, una experiencia recomendable que se completa en pocas horas y no se hace pesada. Por su impecable ambientación, vale la pena jugar hasta terminar esta aventura de supervivencia.

El fin de semana lo he dedicado a este juego. Más bien han sido un par de ratos, que es lo que dura Deadlight. Empecé una partida el viernes por la noche y lo rematé el sábado a medio día. Creo que no han sido ni 5 horas sumando errores tontos de novato y un bug enorme que me impedía avanzar: ¡faltaba medio escenario por cargar! Me chocaba contra un muro invisible, no sabía cómo continuar.

He grabado 15 minutos para que veáis en qué consiste, si es que no lo conocéis:


El mayor atractivo de Deadlight es su desarrollo bidimensial y estar ambientado en un escenario postapocalíptico: ¡zombis y plataformas! Moooola, ¿verdad? Pues no. O sea, sí mola, pero no tanto como esperaba. Algo falla cuando te diviertes más viendo que jugando. Su desarrollo va cuesta abajo, con una historia que nunca termina de despegar y muy poco ingenio en los retos que plantea al jugador.

No recuerdo un juego que con una ambientación tan buena me transmitiera tan pocas emociones. ¿Le habré perdido el respeto a los zombis? No he tenido en ningún momento sensación de agobio o de estar en peligro. Ha sido, más bien, como un largo paseo, admirando los decorados, tomándole el pelo a esas bestias y, en general, avanzando sin resistencia -o muy poca- hasta terminarlo.

Es una aventura muy bien ambientada que recomiendo a los fans de Another World y Flashback. Sin embargo, la falta de intensidad, ritmo no muy bien planteado, historia que flojea en varios puntos y, por encima de todo, dificultad excesivamente baja, lo convierten en un juego soso por momentos. Al final, su duración me parece perfecta para completarlo en una sola sesión sin aburrirme. Experiencia agradable, pero no memorable.

Jugablemente me ha gustado mucho. Hay un par de tramos en los que la velocidad en los saltos es crucial, y claro, no puedes realizar el siguiente salto hasta que Randall (el protagonista) está colocado en la posición adecuada y la animación anterior ha terminado. Sé que esto pone nervioso a mucha gente, pero es un detalle que yo valoro positivamente, le da credibilidad. Randall no es Mario.

Habría sido muy interesante contar con un componente survival mucho más potenciado, un juego más duro con puzles más trabajados (empujar bloques en el año 2013, ¿en serio? ¡por favor!). Lo peor… el segundo episodio. Aburridísimo. No lo soporto. Habré olvidado Deadlight y seguiré recordando  al Ratero. Qué desastre de nivel.

Publicado el 24 de marzo de 2013