Estrenando PlayStation Vita


Mi primer contacto con PlayStation Vita fue en febrero, en el centro comercial La Maquinista. Mi buen amigo Iván, me avisó de que habían instalado varios muebles de exposición. Y allí fuimos. Sin prisa y sin curiosos alrededor, pudimos jugar con varias unidades, echar un vistazo a todas las demos, reflexionar durante un buen rato y retomar nuestra sesión de pruebas. Dedicamos una mañana, día laborable campando a nuestras anchas. Llevaban muy poco tiempo expuestas, relucían como nuevas. Impresionante, sí, pero aquel día no sentí la euforia necesaria para llevarme una casa.


Vita me interesó desde el primer día, pero mi estado de ánimo no era el adecuado, y aún menos mi economía. No me sirve con ahorrar y adquirir un producto por el mero hecho de tener el dinero. Soy una persona emocional, necesito algo más. Quería comprarla estando completamente ilusionado, así es como se debe estrenar una consola. Primero, era de suma importancia dejar atrás los baches de este año.

Y llegó el día



Gracias a Toede, que está al tanto de todo y no se le escapa ninguna oferta, pude conseguir una PlayStation Vita a un precio inmejorable. Por 160 euros, modelo Wi-Fi y el juego Little Big Planet. Teniendo en cuenta que LBP está valorado en unos 30-35 euros, la consola me ha salido muy barata. Amazon Alemania y MRW han estado de sobresaliente, ocho días con fin de semana y Navidad de por medio.

En España se estuvo ofertando a un precio similar en El Corte Inglés, unos 200 euros con tarjeta de memoria de 8GB. Aunque días más tarde, se rectificó la promoción y ya no entraba en ella el Little Big Planet gratuito (recordad que Sony lo regalaba hasta fin de año), ni tampoco la posibilidad de elegir el modelo Wi-Fi, sólo el 3G. Finalmente pocos pudieron beneficiarse de la oferta inicial.

Empaquetado de Amazon



Clásica caja de cartón de Amazon y un papelote para que el contenido no vaya dando tumbos.


La caja de PlayStation Vita



Este pack, formado por consola y juego, viene agrupado en dos cajas (no incluye tarjeta de memoria, la compré por separado). La caja exterior (arriba) está decorada con elementos del universo Little Big Planet.



En el interior, hay un pequeño compartimento para el juego, además de la caja original con la que se entrega el modelo básico de PlayStation Vita en cualquier tienda. Fue toda una sorpresa hallar un juego completo en formato físico. La compré pensando que se limitarían a proporcionar un código de descarga.



El interior se divide en tres compartimentos: consola, manuales (varios idiomas) y, debajo de estos, cable USB y cargador.


La consola

Al tenerla en las manos, esta vez libre del monstruoso anclaje de seguridad de las unidades de demostración, me fijé en detalles que ignoraba. Por ejemplo, su peso real; mucho más ligera de lo que aparentaba con aquel chisme acoplado. Y ergonomía absoluta para darle tralla durante horas, eso por descontado. Si se te duermen las manos jugando con Vita, probablemente se te dormirán con cualquier otra portátil. Se debe a la altura de tus manos respecto al corazón.

Fue un poco extraño no localizar interruptores en los laterales del marco plateado o alrededor de la pantalla, sentí que faltaba algo. Si hacéis memoria, recordaréis que en PSP (por lo menos en el primer modelo), teníamos a cada lado interruptores que estaban en contacto con las manos durante la partida. Ahora, volumen y encendido, están ubicados -con muy buen criterio- en la parte superior. Accesibles pero alejados de los botones de juego. Una idea fetén.

En general, Vita presenta un diseño más cuidado y práctico que PSP: se prescinde de interruptores innecesarios, se reduce el número de botones que operan sobre el SO y se reorganizan, se añaden paneles táctiles, dos sticks y sensor de movimiento, se aumenta el tamaño de la pantalla y, como colofón final, se renuevan por completo cruceta y botones principales de juego.Toqueteando la consola en casa, pinta aún mejor de lo que recordaba. Pero vayamos por partes.


El primer encendido

Power on. Logo de Sony en blanco sobre un fondo negro. Una presentación rápida y sobria. Parece mentira que con algo tan tonto, ya esté rendido a su pantalla, ¡menudo contraste! Tened en cuenta que no soy usuario de un móvil de gama alta o tabletas último modelo. Mis últimas referencias son PSP, DS y 3DS, todas en sus versiones originales. La pantalla de Vita, sin ser yo muy entusiasta de Samsung, deja atrás a cualquiera de mis gadgets actuales.



No tengo fotos del proceso inicial de configuración, pensé que sería una pérdida de tiempo fotografiar cada menú. Básicamente, consiste en introducir fecha, hora, red y loguearte en PlayStation Network o crear una nueva cuenta. Si no tienes una cuenta de PlayStation Network y prefieres registrarte más tarde, se te creará una cuenta temporal de invitado. Es un procedimiento de lo más rutinario, no esconde ningún misterio.


Tarjetas de memoria

Tema trillado por el que me limitaré a pasar de puntillas. Si piensas comprar de vez en cuando algún juego digital y tener varias demos instaladas, la tarjeta de 4GB no sirve absolutamente para nada más que guardar partidas.


Lumines Electronic Symphony

Para los despistados. Juego del género puzle que se merienda a cualquier Tetris habido y por haber. Y os lo dice un fanático de Tetris.

Lumines fue mi segundo juego de PSP, consola que importé con Iván (el amigo que mencioné al principio) en el lanzamiento japonés. Guardo un recuerdo muy especial de aquellas mañanas de invierno. Para mí, representó un punto de inflexión. Hay un antes y un después de Lumines. Igualar aquella experiencia era imposible, pensaba.



Y llegó el momento de la verdad, ¿estará la cruceta a la altura de las circunstancias? Jugar bien a Lumines es prioritario. Si el resultado no es satisfactorio, mi opinión sobre Vita se viene abajo. No quiero ni pensarlo, sería cargar con un trasto inútil durante los próximos años. Estaba tenso, expectante… ¿Y si no me gusta? ¿Devuelvo la consola? Sé que suena exagerado pero… En fin, allá voy.

Empezó la partida. Primera impresión. Bien, se juega bien. Toco sin querer el stick, hay poco espacio entre éste y la cruceta. Me voy acomodando. Mucho mejor, el stick sigue ahí, pero ya no lo rozo, ¡perfecto! Ahora puedo darle caña de verdad. En pocos minutos, me encuentro jugando a una velocidad desconocida, endiablada. Con esta cruceta el tiempo de reacción es mínimo. No me lo creo, juego más rápido que en PSP. En este momento soy la persona más feliz del mundo :___D

Tamaño ideal, ni muy grande, ni muy pequeña. Todas las direcciones se marcan sin esfuerzo, y un clic (sonido nada molesto) nos confirma que hemos pulsado correctamente. No disfrutaba tanto desde los 90, tendría que remontarme al mando de 6 botones de Mega Drive y, sobre todo, a la cruceta SNK de Neo-Geo CD. ES PERFECTA. Ya me estoy planteando retomar un género que tenía olvidado en portátiles, los juegos de lucha.

Sólo le dedico 20 minutos. Pero qué 20 minutos, han sabido a gloria. La reseña de Lumines, para otro día. Hoy me centro en la consola, no en los juegos.


Uncharted: El Abismo de Oro

¿Recordáis mis impresiones cuando publicaron la demo de Resident Evil: Revelations? Al hacer memoria sobre las conclusiones que extraje aquella noche, creo que fue la primera vez que mencioné la idea de vender mi 3DS. Sí, ya rondaba por mi mente. Uno de los motivos fue esa peculiaridad de la tecnología 3D actual, que bajo ciertas condiciones de contraste, produce un desdoblamiento en algunas escenas. ¡No lo soportaba!



Tenía ante mis ojos un Resident Evil muy parecido a lo que cabría esperar de un juego de sobremesa: personajes bien modelados, buenos efectos, gran atmósfera… Sí, parecía de sobremesa. Ése era el problema, que sólo lo parecía. No le pongo pegas a la capacidad de 3DS, sé de lo que es capaz y de lo que no. Los tiros van por otro lado, dos barreras que no logré superar: control y tamaño de las pantallas.

La primera partida con RE en 3DS resultó un fiasco, no daba con una configuración a mi gusto. No era injugable, pero tampoco me movía con la soltura y velocidad deseada, no llegué a adaptarme. Por si fuera poco, una pantalla tan pequeña restaba espectacularidad a un juego tridimensional tan elaborado. En seguida comprendí que 3DS me gustaba para determinados juegos, pero no para Resident Evil o Snake Eater.



Cuando anoche instalé Uncharted (PlayStation Plus), lo que me dejó con la boca abierta no fue su apabullante despliegue visual. Vale, un poco sí, manda narices cómo se ve el jodío. El momento mágico llegó, cuando de forma totalmente natural, coloqué mis dedos sobre los dos sticks analógicos y los hice funcionar simultáneamente. La inmersión y confort de sobremesa, trasladados a un sistema portátil sin perder nada en el camino. Se dibujó una sonrisa en mi rostro, ¿qué más puedo decir?

Ahí no acaba la cosa. ¿Cómo resulta lo de apuntar con unos sticks de tan corto recorrido? Muy acertadamente, se ha implementado un sistema que combina el uso de sticks y sensor de movimiento. El modo en primera persona se activa con L, disparamos con R y apuntamos con el stick derecho. Hasta aquí, todo normal. Ahora bien, si movemos la consola, podemos realizar pequeñas correcciones  en el apuntado, consiguiendo así una precisión milimétrica. Funciona hasta tumbado en la cama, fiabilidad total.

Otra prueba de fuego superada con nota. Qué digo, ¡con matrícula! Impresionante. No tengo que pensar, actúo. Vita es un gamepad tradicional con una pantalla en medio. Jugar así me hace sentir muy libre, la adaptación es instantánea.


Near

Esta aplicación promueve y facilita el intercambio de datos entre usuarios, formen parte de tus contactos, o sean poseedores de PlayStation Vita cercanos a tu ubicación actual. Se trata de una aplicación muy similar al Streetpass de 3DS, solo que con un planteamiento más práctico y a mayor escala. Near localiza consolas vecinas en un radio de 1 Kilómetro (tu privacidad está a salvo, no facilita tu domicilio), por lo que no es necesario coincidir físicamente con otros usuarios en un lugar y momento determinados.



Al actualizar Near por primera vez, detectó nada menos que 24 consolas (51 mientras finalizo este artículo) en el radio de acción. Sobre los gustos del vecindario, podéis comprobar en la imagen de arriba que FIFA es el título con mayor número de fieles. Pero la función de Near no es cotillear a qué juegan tus vecinos, sino interactuar con ellos: envío de regalos, puntuaciones, retos… Y no es necesario llevar tu Vita contigo a todas partes, lo puedes hacer desde casa.

Near merece un apartado más extenso o incluso vídeos explicativos, es una aplicación muy interesante. Pero no me voy a alargar más, lo dejo aquí. Estas impresiones sobre Vita están consumiendo tiempo que podría invertir en temas más relacionados con el blog. Añado, para terminar, que hoy en día no sólo se trata de jugar on-line, sino de la posibilidad de compartir e interactuar con amigos, formar parte de una comunidad. Y en este aspecto, Vita también cumple sobradamente. Hasta los títulos descargables más simples de PSN, traen consigo funciones dedicadas a Near.



Las características on-line de Vita (trofeos, amigos, perfiles, actividad, mensajería, chats, Near…) son todo lo que Nintendo todavía no ha sabido ofrecerme, ni rastro de aquel regusto amargo que me dejó la mala experiencia vivida con 3DS (ver entradas anteriores del blog). No vayáis a pensar que ahora detesto a Nintendo, sólo digo que estoy plenamente satisfecho con este cambio de aires. Y es de lo que se trata, que cada uno sea feliz con el sistema que mejor se adapte a sus gustos.

Publicado el 27 de diciembre de 2013