Gran Turismo (PSP)


Cinco años de espera para hincarle el diente a uno de los títulos por los que importar una PSP en diciembre de 2004 parecía tener un poco más de sentido. Y aquí está el soñado Gran Turismo portátil. Eso sí, con dos carencias importantes, de las que pesan: tijeretazo en contenido y peor control por la ausencia de botones analógicos. Y se nota, muchísimo… No es mal juego pero esperaba bastante más. Impresiones que acabaron reconvertidas en un muy libre análisis.

Cinco años de espera para hincarle el diente a uno de los títulos por los que importar una PSP en diciembre de 2004 parecía tener un poco más de sentido; sólo lo parecía, llegó a desaparecer del mapa, tanto tiempo sin noticias sobre su desarrollo, sin ningún tipo de avance, que perdimos la esperanza de que algún día pudiera ver la luz. Y aquí está el soñado Gran Turismo portátil. Eso sí, con dos carencias importantes, de las que pesan: tijeretazo en contenido y peor manejo por la ausencia de botones analógicos.

A simple vista es devastadoramente bueno, pero en GT Portable sólo jugamos carreras configuradas a nuestro gusto, no hay campeonatos, no hay modo GT. Según Kazunori Yamauchi, padre de la saga, no querían modos de juego profundos porque los usuarios de consolas portátiles prefieren partidas de pocos minutos. No estoy de acuerdo, quienes jugamos con consolas portátiles queremos lo mismo que cualquier otro jugador: primero, juegos buenos y, segundo, a ser posible rejugables o longevos para amortizar la inversión. En las portátiles existe la función sleep, si me veo obligado a abandonar la partida puedo continuar más tarde en el punto exacto donde lo dejé. No hay excusa que justifique la ausencia del modo de juego estrella de esta emblemática serie de conducción. Por suerte, luce como un GT y se juega como un GT.


Actualizado 07/10/09

Respecto al mapa de Gran Turismo con sus cientos de pruebas, licencias, campeonatos, constructores y talleres, aunque lo considero muy importante, es algo que olvido mientras estoy corriendo. Lo que no puedo pasar por alto es competir contra tres vehículos en cada carrera, dos menos que en la primera entrega de Gran Turismo de 1998. Los trabajos de Polyphony destacan por el equilibrio entre gráficos y exquisita fluidez. Ellos mejor que nadie saben que en ocasiones es preciso recortar de un lado para no cojear de otro, sobre todo en una máquina con recursos tan limitados como PSP. Modelados excelentes y circuitos realmente buenos a 60 fotogramas por segundo, pero no se puede tener todo, sólo cuatro vehículos en pista. Ojo, es comprensible, pero me choca, no lo asimilo.

Actualizado 10/10/09

Finalmente he descargado el GT original de PSX y lo llevo en la Memory Stick. El de PSX me resulta más divertido, no bromeo. En GT Portable los coches potentes patinan sobre el asfalto, es uno de los efectos más desagradables que he visto nunca. En GT (PSX) los coches sobreviran y subviran (dependiendo del tipo de tracción) si no los tratas con delicadeza, pero es que en el PORTABLE (PSP) patinan demasiado.

Me compro ilusionado el Supra de 1.000.000 de créditos, sabiendo de antemano que es un modelo pesado de manejar por su dura dirección y esa potencia descomunal concentrada en su eje trasero. No sé cómo son en la vida real, pero sí sé cómo son en Gran Turismo, ¿y sabéis lo que me encuentro? Una jugabilidad pésima, el coche va patinando todo el tiempo, a Polyphony se le ha olvidado que en PSP no tenemos acelerador analógico, es una calamidad. Pero lo peor no es que se vaya de atrás porque yo no sepa controlarlo, lo que de verdad me molesta es que patina de ambos ejes, es tan irreal que no consigo encontrar ejemplos para explicarlo. Es como… Como uno de esos coches de juguete en el que las ruedas no tocan el suelo, sólo lo hace una pieza colocada justo en el centro, ¿sabéis de lo que hablo? Jugar en un circuito exigente conlleva una especial dosis de paciencia y autocontrol. Por mucho que quieras aprovechar al máximo tu recién estrenado bólido, tendrás que conducir al 30% de sus posibilidades.


En los análisis los fans de Gran Turismo se quejan muchísimo por las notas de 6 y 7 que se está llevando en publicaciones como IGN o Meristation. Pues yo, después de una semana jugando, lo salvo por la virguería gráfica que representa, pero no me termina de convencer, y os lo dice alguien que lleva muchas horas, no me limito a hacer carreras de una vuelta para ganar pasta rápido, en mi primera partida jugué en el circuito de Seattle a 99 vueltas; me llevó tres horas completarlo. Pude acabar gracias a la función sleep, ¡gran desconocida para Polyphony! Curioso que no quieran hacer un juego portátil profundo que requiera muchas horas pegado a la consola para progresar, pero te premien con una pasta gansa -sólo si finalizas, eh- al permitirte jugar en cualquier circuito a 99 vueltas.

Todo el mundo se centra en que el gran error de este juego es no incluir modo Gran Turismo. Se equivocan, he llegado a la conclusión de que montarte las carreras a tu gusto dependiendo del tiempo del que dispongas no es tan malo, es una fórmula válida, no la que todos deseábamos, pero funciona muy bien. Por mucho que me gusten los largos campeonatos en carreras a muchas vueltas, tengo que reconocer que hacer carreras a una vuelta en circuitos sinuosos y pequeños como el Autumn Ring Mini, contra vehículos potentes en la categoría más elevada, es para mí lo mejor del juego: ¡es un verdadero vicio intentar llegar el primero! Pero su jugabilidad con los coches molones me ha decepcionado un poquito.

Quién lo diría, cuando probé el juego mi gran queja era la ausencia de campeonatos, liguillas, adquisición de componentes, puesta a punto más personalizada (en ocasiones me gustaría elegir la relación de marchas a mi antojo)… Pensé que no podría vivir sin todo eso, pero no es necesario, os lo aseguro. Este GT “Portable” (esa coletilla se la hemos puesto entre todos, realmente no se llama así) es una compra recomendada, no a fans de Gran Turismo, sino a entusiastas del automóvil que disfrutan del simple hecho de conducir y mejorar sus tiempos. Y tenemos tantos vehículos y tantos circuitos, que es difícil hartarse.


Vale, sí, he exagerado en lo de aprobarlo únicamente por su excelente apartado gráfico, pero no me hace gracia tener que aporrear el acelerador si quiero ir a medio gas debido a que no existen valores intermedios: todo o nada. Es un detalle que pasé por alto al conducir coches pequeños pero más adelante empezó a mosquearme, además su física no es tan genial como parecía, a veces los coche se deslizan demasiado y hacen cosas “raritas”.

Algo a destacar es su floja banda sonora y su poca presencia durante la partida. Necesito un repertorio más contundente para tapar sus fantasiosos FX. Por suerte, como permite -¡toma ya!- jugar con nuestra propia música, voy a buscar la banda sonora del primer GT. Me emociona correr con el remix de Chemichal Brothers de la canción Everything Must Go, incluida en la introducción occidental del primer Gran Turismo, y cómo iba a olvidar Moon Over The Castle. Mi consejo: confeccionad vuestra propia ost.

Mantengo que el GT original de PSX me gusta más que éste. No digo que sea mejor, digo que me gusta más. Sacaros de nuevo las licencias y me contáis, la “A International” es un espectáculo, ¡nunca he corrido tan al límite! Os aseguro que el GT original no ha envejecido mal, puliendo algunos apartados, como la hypervelocidad a la que se mueve y mejorando el sistema de frenado, sería quizá más realista que el nuevo. Ah, en GT Portable no tenemos licencias (carné) pero hay un gran número de pruebas en las que demostrar nuestra habilidad al volante, se ganan muchísimos créditos completándolas y son un muy buen pasatiempo. Si es que, aunque no lo parezca, GT Portable también ofrece muchas horas al volante, por imperfecto que sea.

Publicado el 6 de octubre de 2009